Reactivar los viajes de empresa con seguridad

Reactivar los viajes de empresa con seguridad

Han pasado 7 meses desde que el país entero (y el mundo) se paró por completo debido a la pandemia. Sin duda, uno de  los momentos más dramáticos tanto a nivel sanitario como económico. Poco a poco se han ido reactivando las actividades profesionales y con ello los viajes de empresa. Es hora de replantearse la estrategia a seguir para garantizar la vuelta a los viajes corporativos con todas las medidas de seguridad.

¿Qué necesitamos?

Lo primero es que todas las compañías realicen una plan de «Duty of care» y de Risk Management.  La comunicación entre compañía y viajero debe ser más fluida que nunca. Se deben de aunar criterios, ofrecer una información unificada, contrastada y actualizada para no aumentar la incertidumbre que de por sí ya existe.

Se debe generar contenido de valor, responder a las demandas reales de los viajeros, a todas las dudas que puedan surgir, y por supuesto, tratar de adelantarse a los acontecimiento fortuitos que pueden ocurrir intentando preveer cada uno de los escenarios. Los viajeros deben sentirse apoyados y respaldados por la organización ya que con una información correcta y actualizada el nivel de estrés desciende considerablemente.

Aumentar la productividad de los viajes corporativos: Aquí entra en juego la balanza donde en un lado pondremos el coste del viaje, y en otro, el valor que éste va a aportar a la empresa. Esto se va a sopesar más que nunca, y se va a apostar por  realizar solo aquellos viajes que aporten un verdadero valor a la empresa. Para ello, deberemos saber qué destinos son claves para la compañía, dónde se encuentran nuestros clientes potenciales, quiénes son las personas que deberían de viajar…

La tecnología también es una pieza clave a la hora de reactivar el sector turístico. Gracias a las herramientas tecnológicas se ha conseguido implantar de manera inmediata y eficaz el teletrabajo, el poder conectarse dónde y cuándo uno quiera. Garantiza también la seguridad del viajero, hace más fácil su día a día. Permite planificar el viaje de manera exhaustiva, ser eficiente a la hora de reservar y mejorar los procesos de gestión durante todo el ciclo del viaje.

Y por supuesto, es clave también la escucha activa a los viajeros. Ellos son la parte visible de la compañía y son los que abordarán las posibles mejoras, los que deberán de ofrecer un feedback a su regreso para seguir implementando mejoras e ir adaptando las políticas en función de las circunstancias.