Cómo potenciar el turismo rural

Cómo potenciar el turismo rural

¿Cómo podemos convertir un territorio rural en un destino turístico? ¿Hacia dónde se debe encaminar la estrategia de promoción turística? ¿Quiénes son los que tienen que dar el impulso, la parte pública o la privada? Estas son nuestras ideas a la hora de potenciar el turismo rural.

Hay muchas regiones en nuestro país que todavía no han sabido explotar todo el potencial turístico que poseen. Quizás no tengan un paraje natural o un patrimonio arquitectónico especial pero eso no quita de que puedan ser susceptibles de convertirse en lugares que despierten el interés turístico. Para ello habría que tener en cuenta varios aspectos.

  • Diferenciación: Es tan sencillo como estudiar cuáles son las características que sobresalen del entorno rural, los recursos naturales, las fiestas de interés cultural, costumbres y tradiciones atípicas… Y si no existen, se crean. Aquí es donde entra la imaginación y el ingenio para sacar nuevas experiencias locales: un taller para aprender un oficio tradicional, aprender las recetas típicas de la región, crear una visita teatralizada…
  • Autenticidad: Otra de las características que más se valora cuando uno hace turismo rural. El viajero cada vez está más cansado de la masificación y la falta de originalidad. Quiere vivir cosas nuevas, ver cosas nuevas y sentir cosas nuevas cuando viaja. Conservando el espíritu autóctono y sabiéndolo explotar de manera correcta se pueden conseguir grandes resultados.
  • Sostenibilidad: ligado al punto anterior, tiene que ver con el equilibrio entre el incremento turístico y el respeto hacia la vida local y la naturaleza. Cuando un destino logra un gran flujo de visitantes puede “morir de éxito”. En muchas ocasiones ciertos pueblos llegan a tener tanta fama que deja de ser bonito.
  • Comercialización y promoción: Muchas son las bondades que pueda tener un destino rural pero si no se pone en valor y no se le da publicidad y promoción suficiente es como si no existiera. Contar con una distribución adecuada para la comercialización de las experiencias y actividades resulta imprescindible. Herramientas tecnológicas como Turistrip permiten a los proveedores pequeños centrarse en cuidar sus experiencias y vender a través de este marketplace sin tener que hacer inversión.
  • Colaboración público – privada: Emprender un negocio de experiencias o actividades en un entorno rural requiere de esfuerzo y ayuda. La colaboración entre organismos públicos y privados enriquece a ambas partes, la parte pública mejora la marca- destino y la privada da impulso a su negocio. Todos salen ganando.

Hay que darle valor a un destino, ponerle en el mapa mental del viajero, ya que éstos no se mueven por la oferta hotelera que haya, sino por la experiencia que quieren vivir allí.